Viernes
Esta pintoresca ciudad costera de la Riviera Francesa, enclavada entre Niza y Mónaco, es una auténtica joya. Su puerto, uno de los más profundos del Mediterráneo, ha atraído a marineros y cruceros durante siglos. Fundada en el siglo XIII por los condes de Provenza, la ciudad se estableció originalmente para proteger la costa.
Su colorido casco antiguo cautiva con sus calles estrechas, casas históricas y la impresionante Ciudadela de Saint-Elme (del siglo XVI), así como con sus animados cafés y mercados auténticos.
Con su mezcla de historia, belleza natural y el relajado ambiente de la Riviera, Villefranche es un destino ideal tanto para los amantes de la cultura como para los buscadores de sol.